

MAPA DE LOS CAMINOS DE SANTIAGO
INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
ITINERARIO JACOBEO DEL MAR DE AROUSA Y RIO ULLA
LA CATEDRAL DE SANTIAGO
LA PEREGRINACIÓN
COMO SE GANA EL JUBILEO
COMO OBTENER LA COMPOSTELA
MAPA DE LOS CAMINOS DE SANTIAGO
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INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
Esta ruta marítimo-fluvial por la Ría de Arousa y
el Río Ulla conmemora la llegada a Galicia, por
mar, del cuerpo del Apóstol Santiago el Mayor,
tras su martirio en Jerusalén en el año 44. Santiago
fue marinero y pescador de Galilea, apóstol de
Cristo, evangelizador de Occidente y mártir. El
episodio de su muerte, ordenada por Herodes
Agripa, se recoge en "los Hechos de los
Apóstoles", de San Lucas. Antiguas tradiciones
cristianas, reforzadas por varios textos medievales,
aseguran que varios de sus discípulos recogieron
el cuerpo de Santiago, lo amortajaron y trasladaron
hasta la costa palestina. En el puerto de Jaffa un
barco posiblemente mercante (una interesante
hipótesis plantea el caso de una "Barca o Barco
da Pedra," destinado al comercio regular de
mineral de estaño con
Oriente) lo trasladó, a
través de todo el Mediterráneo y de la costa
atlántica ibérica, hasta los confines de Occidente:
el lugar donde había predicado el Evangelio.
Los restos del Apóstol entraron en Galicia por la
anchurosa Ría de Arousa y remontaron
el Río
Ulla, arribando a la ciudad romana de Iria Flavia
(Padrón). El texto más importante que narra la
Translatio del cuerpo apostólico, desde Jaffa a Iria
y desde allí a su lugar de enterramiento, en
Compostela, es el célebre Liber Sancti Jacobi,
"Códice Calixtino", Libro III, capítulo 1, escrito
en la primera mitad del siglo XII. Por las tradiciones
orales y los textos medievales que recogieron el
acontecimiento, sabemos que, después de un
largo viaje, iniciado en el extremo oriental del
Mediterráneo y concluido en el occidente del
mundo conocido, Santiago se reencontraba
definitivamente con la tierra donde había
derramado el legado evangélico. Parece
significativo que la representación más antigua
de la barca apostólica con el cuerpo de Santiago
aparezca en una moneda del s. XII hallada en
Adro Vello (O Grove, Ría de Arousa).
Los dos discípulos que acompañaron el cuerpo
de Santiago hasta Galicia, Teodoro y Atanasio,
tuvieron que aguzar su ingenio al enfrentarse con
la terquedad de la reina Lupa y la furia de los
romanos acantonados en la ciudad de Dugium
(cerca de Fisterra). Pero al final vencieron los
peligros y lograron un lugar digno que sirviera
de enterramiento a su maestro. El lugar elegido
para situar el Sepulcro jacobeo, en las
inmediaciones de una encrucijada de caminos,
quedó cubierto durante siglos por la maleza del
bosque Libredón. Este silencio quedó roto en el
s. IX, después que el monje eremita Paio y el
obispo de Iria Teodomiro descubren la preciada
Tumba y, con la ayuda del Rey Casto, reorganizan
el culto a Santiago el Mayor,
Pero la "traslatio", a través de la ruta marítima
del Apóstol, sigue siendo un acontecimiento vivo
que las gentes de Arousa y Ulla rememoran
anualmente. A finales de julio o principio de
agosto, el Comité de Alcaldes de esta ruta jacobea
(hoy "Fundación Ruta Xacobea do Mar de Arousa
e Ulla") en colaboración con Autoridades de la
Marina, la iglesia de Santiago de Padrón y
armadores y pescadores de la zona, organizan
todos los años una procesión marítimo-fluvial
que arriba a Pontecesures y Padrón (varias decenas
de barcos repletos de público), donde tiene lugar
un acto religioso.
ITINERARIO JACOBEO DEL MAR DE AROUSA Y RIO ULLA
Las costas de la Ría de Arousa son variadas en paisajes y ricas en patrimonio
histórico. En ambas riberas se desgrana una sucesión de playas, cabos y ensenadas, donde se engastan villas industriosas, pueblos marineros y
aldeas agrícolas y pesqueras, en sincera armonía con su entorno natural.
El amplio abanico gastronómico y la benignidad del clima de la ría
favorecen su atractivo. La ribera norte, dominada por la Sierra del Barbanza,
pertenece a la provincia de A Coruña, mientras que la meridional, mas llana, es pontevedresa.
Este itinerario marítimo comienza a la entrada de
la Ría de Arousa, dejando a estribor las islas de
Onza y Ons, frente a la Ría de Pontevedra y a
las costas de Sanxenxo. La naturaleza en Ons
está protegida y se puede llegar aquí desde
Sanxenxo, localidad que se distingue por la belleza
de sus playas y por su populoso veraneo. Sanxenxo
tiene, además, el conjunto histórico tardorromano
y medieval de A Lanzada, formado por una
necrópolis, una torre de vigilancia costera y la
capilla románica de Nosa Señora da Lanzada (s.
XIII). En la inmensa playa próxima, espectacular
media luna, es célebre el rito de las "nueve olas".
Sanxenxo es la verdadera capital turística de las
Rías Baixas, de ahí su casi centenar de establecimientos hoteleros.
A la entrada de Arousa se avista la recortada línea
de costa de la isla de Sálvora (15 km2), a pocas
millas de Cabo Falcoeiro (Riveira). La isla de
Sálvora estuvo ligada a los dueños de la Torre
de Goiáns (Lampón, Boiro), que tomaron la
iniciativa de repoblarla. Más tarde, en 1770, se
instaló en ella una de las primeras factorías de
salazón de pescado, hoy inactiva. Actualmente
pertenece a los Marqueses de Revilla y está
deshabitada.
Las tierras de Riveira y A Pobra se sitúan
en el extremo nor-occidental de la Ría.
Riveira estuvo poblada desde la más remota
antigüedad, como atestiguan los restos
megalíticos (dolmen de Axeitos) y castreños
(A Cidá) que conserva en su municipio. En
la Alta Edad Media, durante los inicios del
desarrollo de Compostela (ss. IX-X), las
poblaciones costeras de Riveira y Pobra
sufrieron el periódico asedio de los vikingos
llegados en sucesivas oleadas a la Ría de Arousa.
Riveira es uno de los municipios con mayor
densidad de población de A Coruña y con una
de las flotas de pesca más importantes de España.
El tipismo marinero de sus interesantes localidades (Palmeira, Aguiño), se complementa con el
atractivo de sus playas y del parque natural de
las Dunas de Corrubedo, ya en la costa atlántica.
La villa de A Pobra do Caramiñal, una de las
mejor conservadas de la Ría, posee un cuantioso
tesoro histórico-artístico representado por pazos
e iglesias de enorme interés histórico: la Torre de
Xunqueiras, gran pazo-castillo bajomedieval (s.
XV); la Torre Bermúdez, edificio renacentista (s.
XVI) rehabilitado para albergar la biblioteca
pública y el Museo Valle-Inclán; la Casa Grande
de Aguiar (s. XVIII); el Pazo de Cotón (1717) y
las iglesias de Santa María la Antigua del
Caramiñal (s. XVI) y Santiago da Pobra do Deán,
templo gótico del s. XV. Sus playas do Areal y de Cabío son de las más concurridas de la zona y
hacia el interior en la Sierra del Barbanza, se
asciende fácilmente a uno de los miradores
naturales más espectaculares de Galicia: A
Curota.
Como la navegación para acceder a la Ría de
Arousa no es del todo fácil (hay numerosos bajos
y las bateas forman, en ocasiones, barreras
infranqueables), la ruta marítima más segura es
la que sigue el llamado Canal Principal, entre la
isla de Sálvora y la península de O Grove. Este
canal tiene como referencia el faro de Sálvora y
la isla de Pombeiro, en el extremo suroeste de O
Grove.
Prosigue esta singladura jacobea doblando por
estribor la punta de San Vicente (O
Grove) y
entrando en la parte más ancha de la ría, especie
de mar interior de 330 km2. Su costa meridional
es la más recortada, configurando la península
de O Grove y la isla de A Toxa. En cuanto a su
pasado histórico, existió en Adro Vello, en la
playa del Carreiro, una villa romana costera con
pervivencia hasta el s. IV. Este enclave tuvo una
larga vida durante la Edad Media, al construirse
una iglesia en el s. VII y ordenarse una necrópolis
con continuidad hasta el s. XVIII. En tan notable
centro arqueológico fue hallada una moneda
(medio dinero de vellón) de ceca compostelana
y del reinado de Fernando II de
León (1157-1188). Su reverso
muestra la representación
iconográfica más antigua de la
Traslación del cuerpo del Apóstol
Santiago: el cuerpo yacente del
Apóstol, acompañado por sus dos
discípulos, Teodoro y Atanasio,
navega en el interior de una nave
cuyo mástil remata en cruz .

O Grove y A Toxa conforman otro
de los conjuntos turísticos más
conocido de Galicia, con toda
clase de servicios y una
gastronomía marinera
tradicionalmente conocida. San Vicente do Mar es otro enclave turístico
importante y abre la posibilidad de un interesante
itinerario interior hasta el monte Siradella.
Pero las tierras del otro lado de la isla de A Toxa,
las ricas tierras vitícolas de Meaño y Cambados,
sobresalen especialmente por su arte y su historia.
En Meaño destaca la parroquial de Simes, cuya
fábrica conserva restos románicos, como la
portada y los canecillos del alero. La cercana villa
de Cambados, formada por los núcleos históricos
de Cambados, Fefiñáns y Santo Tomé do Mar,
atesora gran cantidad de patrimonio histórico-artístico. Quizá lo más sorprendente sea la plaza
vizcondal de Fefiñáns, un conjunto urbano del
s. XVII formado por un gran pazo urbano, un
caserío de viviendas y el templo parroquial de
San Benito. La iglesia de San Benito conserva su
espacio presbiterial del siglo XVI, cubierto con
bóveda estrellada, aunque la nave y los exteriores
fueron rehechos en 1778. Cambados es rica en
pazos de los ss. XVII-XVIII, como el de Ulloa, el
de Bazán (Parador Nacional) o el de Montesacro,
y templos de gran belleza artística, como Santa
María Dozo (1530) o la parroquial, antigua
conventual de San Francisco ( siglo XVI).
Cambados es también villa natal del escultor
Asorey y del poeta Ramón Cabanillas.
El itinerario marítimo prosigue hacia el noreste,
pasando entre las riberas de los municipios de A
Pobra do Caramiñal y A Illa de Arousa. Con sus
12,5 Km., es la mayor de las islas de la ría,
mostrando una costa muy recortada, rocosa y
baja, pródiga en pequeñas playas resguardadas.
El pasado medieval de la isla está ligado a la mitra
de Santiago. En 912 (época del obispo Sisnando)
ya era posesión de la Iglesia compostelana. Alfonso
IV fundó en el 929 un monasterio bajo la
advocación de San Julián y en la primera mitad
del s. XII (época del arzobispo Gelmírez) sufrió
los frecuentes ataques de los piratas almorávides.
Sus habitantes, como los de las cercanas riberas
de la ría, estuvieron dedicados, desde antiguo, a
la pesca del congrio y del pulpo. En 1845 se
instalan las fábricas de salazón de pescado. Un
puente reciente (1985) la une con la cercana
costa sur de la ría: el municipio de Vilanova de
Arousa, cuna de Valle-Inclán y de los hermanos
Camba. Vilanova es tierra hidalga y, por lo tanto,
rica en pazos: las torres de Caleiro, el pazo de
Baión, el pazo de Ruanova y el pazo del
Cuadrante, casa natal de Valle-Inclán y actualmente Casa-Museo de Valle-Inclán,
situado en
el centro del casco histórico de la villa.
El itinerario se retoma, una vez doblada la Punta
do Cabalo (A Illa) y dejando atrás la playa de As
Sinas (Vilanova), con una derrota nor-noroeste,
dejando Vilagarcía de Arousa a estribor y la
cercana costa septentrional de Boiro y Rianxo a
babor.
Vilagarcía, "A Perla de
Arousa", es villa fundada
a mediados del s. XV en
una pequeña ensenada
dominada por los montes
Xiabre y Lobeira. En este
último, espléndido
mirador, hubo una
fortaleza medieval que
tuvo gran protagonismo
en época de Gelmírez, al
haberse servido de ella
doña Urraca en varias
ocasiones. El patrimonio
medieval más eminente
del municipio se
encuentra en la iglesia de
San Martiño de Sobran
(Vilaxoán), de la segunda
mitad del siglo XII. Fue
templo monasterial hasta
fines del siglo XIV,
cuando pasó a depender
de Paio Gómez de
Soutomaior, embajador de
Enrique III en la corte de
Tamerlán (Samarcanda,
Uzbekistán). Es de nave
única y ábside
semicircular con una
hermosa fachada, varias
portadas, y ventanas con
escultóricas molduras
(alguna polilobulada) y
esculturas en canecillos
y sepulcros señoriales de los Soutomaior. De los ss. XVI-XVII es la iglesia de Santiago de Carril,
situada en la conocida localidad marisquera,
frente a la isla de Cortegada, mientras que la
mayor parte del patrimonio barroco de Vilagarcía
se encuentra en el conjunto pazo-convento de
Vista Alegre (s. XVII) y en la propia parroquial de
Santa Eulalia de Arealonga, construida a fines del
XVII, con sus capillas de San Miguel (1680) y del
Rosario (1690).
En la otra ribera de Arousa, en Boiro y Rianxo, también hay
muestras excepcionales que complementan la variada riqueza
histórica de esta parte media de la ría. El castro de Neixón, situado
en Boiro y asomado a la ensenada de Rianxo, es uno de los
principales enclaves arqueológicos prerromanos de Arousa. Sus
habitantes de mediados del s. I estarían acostumbrados al tráfico
marítimo de las naves romanas. Una de ellas podría ser la "Barca
da Pedra". En Boiro no faltan
iglesias románicas (Cespón y
Abanqueiro), cruceiros y pazos
rurales, como las Torres de
Goiáns, el pazo de Fonteneixón
y el de Agüero. Son igualmente
abundantes los rincones
pintorescos, tanto costeros como
interiores. La pequeña península de O Chazo, delimitada por los
cabos Cruz, Punta do Chazo y Punta de Pedrarrubia, es un mosaico
de playas y pequeñas localidades marineras y con remeros de
tradición. Por el interior, la Sierra del Barbanza, con sus restos
arqueológicos y sus pintorescas aldeas, proporciona un excelente
escenario para el senderismo o la excursión de montaña. En Rianxo
también se prodigaron los asentamientos castreños, dejando huellas
arqueológicas tan excepcionales como el célebre casco de Leiro,
pieza de orfebrería en oro del siglo VI a. C., o los poblados de O
Castriño y As Cercas. Rianxo posee el encanto característico de
las tierras de Arousa, mezcla de campo y de mar, y contribuyó
como ninguna otra a las letras gallegas y a la cultura del país,
siendo la patria chica de Castelao, de Rafael Dieste, del poeta
Manuel Antonio y del trovador medieval Paio Gómez de Chairiño,
almirante de Castilla y primer señor de Rianxo. De su patrimonio
destaca la iglesia de Santa Columba (s. XVI), la iglesia de Sta. Mª
de Leiro (s. XVII) y el santuario barroco de la Virgen de Guadalupe,
fundado en 1671 en la parroquia
de Rianxo. Este último guarda
la pequeña imagen morena que
dio lugar a la célebre canción
popular (A Rianxeira). La villa
posee unos interesantes
alrededores, tanto costeros
(entorno de la playa de Tanxil,
Taragoña), como interiores
(Asados, Araño).

La ruta ya ha ganado el centro de la Ría de Arousa y se encamina
hacia la desembocadura del Ulla, rozando las riberas del
archipiélago de las Malveiras y de Cortegada. En una de las
Malveiras se encuentra el primero de los diecisiete cruceiros que
jalonan este itinerario jacobeo hasta Pontecesures y que fueron
donados por particulares y diversas entidades, tanto civiles como
religiosas. A la isla de Cortegada se puede acceder a pie, con
marea baja, desde Carril. Su superficie de 2,5 km2, aparece
cubierta por una masa forestal de pino, carballo y laurel. En la
Punta do Corveiro, en el norte de la isla, se levanta el segundo
de los cruceiros de esta ruta marítimo-fluvial. El tercero, donado
por los vecinos de Rianxo, queda a babor, en punta do Patino.
Dejando atrás Bamio (Vilagarcía) y sus petroglifos de la Edad del
Bronce, por el costado de estribor se acercan ya las tierras de
Catoira, fieramente defendidas en la Edad Media por las célebres
Torres de Oeste. Este importantísimo enclave se originó con un
pequeño poblado castreño (siglos 1-11 a.C.), antes de ser puerto
comercial durante la época romana (siglos 1-11 d.C.), donde quizá
hizo una pausa la nave apostólica
antes de recalar en Padrón. La
fortaleza de Oeste se levantó en el
siglo IX para defensa de Iria-Flavia y
de Compostela. Los obispos de Iria-Santiago y los reyes de Asturias se
preocuparon por la defensa del
santuario jacobeo y de las poblaciones
costeras, ante la furia vikinga llegada
en sucesivas oleadas. En época de
Gelmírez, que posiblemente nació
aquí, Oeste cobró una importancia
todavía mayor, al ser el castillo de la
mitra donde gustaba refugiarse en
días adversos. Debido a su
importancia estratégica, la fortaleza
de Oeste tenía que seguir siendo la
"llave y sello de Galicia" y en sus inmediaciones estaban los
astilleros y la pequeña flota de guerra (la primera de la España
cristiana) que Diego Gelmírez armó contra los almorávides. Hoy
Catoira es una villa industriosa que busca también un turismo y
una promoción turística diferentes. Y si el navegante se acerca
por aquí a finales de julio o principios de agosto, puede verse
sorprendido por un grupo de vecinos con aspecto medieval que
dialogan o luchan con otro de vikingos auténticos llegados de
Frederickssund (Dinamarca), en un bien ambientado espacio
escénico que configuran las Torres de Oeste con su capilla
dedicada al Apóstol. Entre el público espectador es posible que
encuentre también una representación de la localidad inglesa de
Watchet, unida por la misma tradición vikinga y, pacíficamente
fondeado en el río, verá, sin duda, un verdadero barco vikingo,
una reproducción auténtica construida según planos del museo
danés de Roskilde y que reproduce el "Skuldelev-3", un navío del siglo X desenterrado en el fondo del fiordo de este mismo
nombre.
Dejando atrás las riberas de Catoira y de
Rianxo, el itinerario emboca decididamente
el curso del Ulla, manteniendo su rumbo
definitivo: el antiguo puerto fluvial de Iria
Flavia, en Pontecesures. Pronto aparecen,
a ambos márgenes del río, las feraces tierras
de Valga y Dodro. A babor, las brañas de
Laíño y las veigas de Lestrove, cantadas
por Rosalía de Castro. Valga posee un
apreciable conjunto de iglesias románicas
(siglo XII), como la de Xanza (con reformas
de los siglos XVII-XVIII), Campaña y
Cordeiro. En el entorno de la Capilla de
Os Martores (posible derivación popular
de "mártires"), existe una necrópolis
tardorromana y altomedieval donde se
especula que pudieran estar sepultados
Prisciliano y sus discípulos, cuyos cuerpos
podrían haber sido traídos a Galicia desde
Tréveris (Alemania). Dodro, por su parte,
posee una interesante iglesia parroquial
barroca dedicada a Santa María. Fue
construida en 1719 por Simón Rodríguez,
siguiendo su estilo "de placas". El notable
retablo mayor (1739) también es obra de su
producción. Dodro también es tierra de
pazos, como el de Hermida (s. XVII) y el de Lestrove (s. XVIII), este
último residencia veraniega de los arzobispos de Santiago.
Sirviendo de límite entre los municipios de Dodro y Padrón, transcurre
el cauce del Río Sar, afluente del Ulla. Enfiló su desembocadura "A
Barca da Pedra", llevando el preciado cargamento del cuerpo de
Santiago a su destino: Padrón. En la actualidad, la realización de
modernas canalizaciones en el Sar impide
que cualquier embarcación siga la estela
de la nave apostólica. Por ello, es
necesario desembarcar en Pontecesures.
Su estratégica situación, próxima a la
ciudad romana de Iria determinó la
construcción de un gran puente de piedra
en el siglo I, reconstruido en el s. XII, en
el XIX y en 1911, que ha servido durante
muchas centurias a las comunicaciones
terrestres. Del pasado medieval del
municipio y de su vinculación al señorío
compostelano son prueba los significativos
restos románicos de la iglesia de San
Julián de Requeixo, fundada por Diego
Gelmírez en 1116. Del otro lado del
puente está, muy próximo, Padrón, lugar
jacobeo por excelencia y tierra de
escritores insignes.

La villa de Padrón cuenta con un sólido
patrimonio histórico-artístico, íntimamente
vinculado a la tradición jacobea. La iglesia de
Santiago es de sobrio estilo neoclásico y sustituye
a la medieval fundada por Gelmírez en 1133 y
refundada por Lope de Mendoza en el siglo XV.
El templo guarda el pulpito gótico con la
representación en relieve de Santiago Peregrino
y el célebre "pedrón", un machón de piedra
donde, según la tradición, amarraron su nave los
discípulos del Apóstol. En rigor, se trata de un
ara romana, posiblemente reutilizada como
pedestal de altar en la primitiva iglesia de Santiago,
levantada en tiempos de Teodomiro (siglo IX), el
obispo descubridor del Sepulcro jacobeo.
Lo más interesante de Padrón está en el
entorno de esta iglesia: calles y plazas con
edificios de piedra, paseo del Espolón con estatua de Rosalía y fuente del Carmen con
un precioso relieve
de la "traslatio" y, en la hornacina, la representación escultórica
del bautismo de la Reina Lupa. Detrás, más elevado, está el
barroco convento del Carmen, con fachada en tres calles (las dos
laterales culminan en sendos campanarios), y con tres arcadas
de medio punto en la central, que termina en un frontón triangular
de inspiración clásica. Detrás del convento se alza el Santiaguiño
do Monte, espléndido mirador al que se asciende por una escalinata
que acompaña a un sencillo viacrucis. Allí se alza una capilla
del siglo XIX, con amplia explanada que sirve de atrio. Próximo
está el "Altar del Apóstol", conjunto rocoso con una imagen
pétrea de Santiago y coronado por un cruceiro. La tradición
asegura que aquí predicó y celebró misa el Apóstol.
Padrón todavía alberga otros lugares de interés. La casa-museo
de Rosalía de Castro, es otro lugar de visita muy concurrido, y
nos recuerda que Padrón es tierra de insignes escritores, desde
los trovadores medievales Macías y Rodríguez de Padrón, hasta
Rosalía y el Nobel Camilo José Cela.
A partir de Padrón la ruta de peregrinación sigue el trazado del
Camino Portugués a través de Iria Flavia, con su colegiata del
siglo XVII, que todavía conserva su portada medieval, el solemne
santuario barroco de Nª Sª da
Esclavitude y pequeños núcleos
etnográficos del municipio de
Teo, engastados en frondosos
bosques, hasta rozar el Castro
Lupario y llegar al cruceiro
gótico de Calo (siglo XV), uno
de los más antiguos de Galicia,
casi ya a las puertas de
Compostela.
LA CATEDRAL DE SANTIAGO
La catedral (s. XI-XII) ha experimentado diversos cambios a lo largo del tiempo.
Cabe destacar: la fachada principal (del Obradoiro), obra de Casas y Novoa
(1750); la fachada de la Azabachería, diseñada por Ventura Rodríguez en 1757;
el Pórtico Real de la Quintana, obra de J. Peña de Toro (1657-66); la Puerta
Santa, construida en 1611, y la torre, que, comenzada en el s. XIV, fue
terminada por Domingo de Andrade en 1680. La Puerta de las Platerías (s.
XI-XII) tiene decoración escultórica románica en el tímpano, las jambas e el
friso alto. Bajo la escalera del Obradoiro se halla una cripta románica
(1168-75) e inmediatamente detrás del Obradoiro está el Pórtico de la Gloria,
obra del Maestro Mateo, una de las joyas del románico español. La catedral de
Santiago de Compostela tiene planta de cruz latina, tres naves, transepto y
triforio; la nave principal está cubierta por bóveda de cañón que en el
crucero forma cúpula. La Capilla Mayor guarda un retablo barroco (s. XVII); la
Capilla de la Comunión (1772) es neoclásica, obra de Miguel Ferro; la Capilla
de las Reliquias, de Juan de Álava (1527), guarda una custodia de oro y plata
hecha por Antonio de Arfe (1546). El claustro, comenzado por Juan de Álava
(1521), fue terminado por Rodrigo Gil de Hontañón. En el archivo de la
catedral se halla el Codex Calixtinus (1149).
VISITAS INTERIORES
Capilla Mayor: Románica cubierta de barroco. Púlpitos del
Renacimiento, baldaquino del siglo XVII inspirado en
el de San Pedro de Roma, pero con afán de superarlo,
de hacerlo más aéreo, por eso está sostenido por
ángeles. Dentro del camarín barroco (siglo XVIII) está
la talla de Santiago sedente (siglo XIII), vestido de
peregrino, con esclavina y bordón de plata.
Capilla del Salvador (Girola):
Románica. Es la más antigua de todas. La catedral se comenzó por esa zona en el año 1075. El retablo-custodia es renacentista, hecho de mármol
policromado. Representa a Santiago Peregrino en el
cuerpo inferior, entre la Virgen con Niño y una talla
del Salvador del siglo XIV. Aquí se daba la comunión
a los peregrinos y se les hacía entrega de una carta
de pergamino con insignias atadas que acreditaba su
peregrinación.
Capilla del Pilar (Girola):
Barroca. El arzobispo Monroy contó para construirla
-entre 1665 y 1721-, con los mejores artistas de Galicia:
los arquitectos Domingo de Andrade y Fernando de
Casas, los escultores Miguel de Romay y Diego de
Sande y el pintor García de Bouzas.
Capilla de la Corticela (Crucero norte): Fue iglesia independiente de la Catedral hasta el siglo
XVI. Levantada en el siglo IX y transformada en el XIII
con artistas del taller del Maestro Mateo (Epifanía de la
Portada).
Capilla de la Comunión (Nave del Evangelio):
Neoclásica. Es una rotonda cubierta por una gran
cúpula. Orden jónico en las columnas y frontones
triangulares acrecientan el clasicismo. El arzobispo
Rajoy contó con Domingo Lois y Lucas Ferro Caaveiro
para su construcción a fines del siglo XVIII.
Pórtico de la Gloria (Nártex):
Protogótico. Simboliza la
Jerusalén celeste del
Apocalipsis. Cristo en la Gloria aguarda, con los
Angeles y los Ancianos, a las almas de los justos del
Seno de Abraham (arquivolta izquierda) y del Juicio
Final (derecha). Los profetas están en las columnas
de la izquierda y los Apóstoles en las de la derecha.
En el parteluz se representa el Árbol de Jesé (genealogía
de Jesús) y al Apóstol Santiago.
Capilla de las Reliquias (Nave de la Epístola):
Antigua Sala Capitular, cubierta con bóveda de
crucería. En el siglo XVI se trasladó allí el Panteón
Real, con los sepulcros de los reyes de los siglos XII
y XIII. Los más importantes son Fernando II y Alfonso
IX. Los relicarios de la Edad Media y del Renacimiento
se custodian en un retablo neogótico.
Tesoro de la Catedral:
Cuenta con la mejor colección gallega de orfebrería
litúrgica, desde el siglo XI al XX. Las joyas más
conocidas son la Custodia de Arfe (siglo XVI) y los
cálices, copones y custodias de oro y piedras preciosas
de los arzobispos Monroy (siglo XVIII) y Múzquiz
(siglo XIX).
El Claustro:
El Claustro de la Catedral (siglo XVI) es la edificación
más importante del renacimiento compostelano. Se
visita de camino a la Sala Capitular (ala oeste del
claustro), barroca, presidida por un Santiago peregrino
de Gambino (siglo XVIII). Guarda una colección de
Teniers, Rubens y Goya.
RITOS Y COSTUMBRES. VISITA A LA TUMBA APOSTÓLICA.
En la cripta está el Sepulcro de Santiago y sus discípulos Atanasio
y Teodoro. Este lugar es la parte interior del Mausoleo del Apóstol
(Siglo I), descubierto en las excavaciones del siglo XIX. Las reliquias
reposan en una urna de plata con el monograma de Cristo (Crismón)
en la tapa. En el frontal se representa a Cristo Pantocrátor con los
símbolos de los Evangelistas, acompañado por los Apóstoles.
El rezo del Credo ante la Tumba de Santiago es una manifestación
de adhesión a la Fe predicada por el Apóstol en estas tierras del
extremo de Occidente. También es tradicional subir al camarín
donde Santiago aguarda los emotivos abrazos y las oraciones de
los peregrinos desde la consagración del templo en 1211.
Para ganar el Jubileo es necesario que sea Año Santo y hacer
confesión y comunión, tal y como hicieron generaciones de
peregrinos y creyentes venidos de todos los rincones del mundo
desde el comienzo de las Peregrinaciones en la Edad Media.
El Camino de Santiago en sus rutas francesa, inglesa y del norte
terminaba con la entrada por la fachada del Paraíso (actual
Azabachería). Las rutas meridionales -Vía de la Plata y Camino portugués- concluían con la entrada por la fachada de Platerías.
Pero cada Año Santo Compostelano todos los Caminos de Santiago
confluyen en la Plaza de la Quintana. Allí se abre a los peregrinos
la Puerta Santa o de los Perdones, que los conduce directamente
a la girola de la Catedral muy cerca de la Tumba del Apóstol.
Santiago también aguarda en el Pórtico de la Gloria. Situado
sobre el parteluz, el Apóstol mira a cuantos se sitúan frente a él
para orarle. Su mediación es segura porque muy poco más arriba
-en el tímpano- está Cristo en la Gloria.
Tradicionalmente se cree que el autor del Pórtico el Maestro
Mateo, se autorretrató en la figura orante que está arrodillada en la parte posterior del parteluz.
Popularmente se le llama "O Santo
dos Croques". Es creencia popular que quien se golpea la frente
sobre la cabeza de la figura del arquitecto obtendrá sabiduría y
prudencia.
LA PEREGRINACIÓN
La peregrinación es un acto esencialmente religioso. El arte, el paisaje
del Camino y valores estrechamente vinculados a la peregrinación
(solidaridad, autosuperación, etc.) contribuyen a resaltar esta
dimensión. Pero los elementos culturales y paisajísticos y el propio
contacto con los pueblos y costumbres que configuraron lo que el
Consejo de Europa catalogó como "Primer Itinerario Cultural Europeo"
hicieron de esta vieja ruta una vía también de arte y cultura, un
camino de espiritualidad hasta el corazón de Galicia.
COMO SE GANA El JUBILEO
Para ganar el jubileo no es necesario hacer el Camino. Basta con
visitar la Catedral cualquier Año Santo (cuando el 25 de julio coincide
en domingo) y rezar alguna oración, como el Padre Nuestro o el
Credo, por las intenciones del Papa, además de confesarse y comulgar
cualquier día comprendido entre los 15 anteriores y 15 posteriores
a la visita.
COMO OBTENER LA COMPOSTELA
Se conoce con el nombre de LA COMPOSTELA la Certificación
Oficial que concede la Catedral de Santiago a aquellas personas que
realizan la peregrinación por motivos religiosos (sea o no Año Santo),
Son requisitos necesarios para que se extienda esta Certificación
recorrer a pie, en bicicleta o a caballo una parte del Camino de
Santiago y acreditarlo a la llegada (al menos 100 Km. a pie o a
caballo y 200 en bicicleta).
También se obtiene LA COMPOSTELA al haber recorrido, al menos,
40 millas náuticas y realizar la peregrinación desde Padrón a Santiago.
La acreditación del Camino recorrido se efectúa con la Credencial
del Peregrino, en la que se van poniendo sellos o firmas de las
parroquias, albergues, refugios o personas representativas de los
pueblos por donde transcurre la peregrinación.
De no conseguir dicha Credencial, ésta podrá suplirse por un diario
de ruta con las firmas y sellos de cada etapa del Camino.
Bibliografía: Folleto distribuido
por la Xunta de Galicia y Xacobeo'99.
Enciclopedia Salvat.

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