Comienza la historia de Boiro en las mámoas del Barbanza, en uno de los asentamientos humanos
más antiguos de Galicia. Existen referencias de una cultura megalítica representada por los
más de 30 monumentos funerario conocidos y con más de 5.000 años de antigüedad. De entre ellos
destacan la mámoas de Casota do Paramo y Arca do Barbanza (la mayor de Galicia). Existe
constancia de un templo primitivo llamado Coto da Amoreira, cuya situación estaba casi frente
a la iglesia de Cures. Los habitantes de esta época (los Oestrymnios) se fundieron con los
celtas habitando comunidades llamadas castros, dando lugar a uno de los más antiguos de
Galicia, el de Neixón, fechado en el siglo VI a. C., en el cual se hallaron hachas
pulimentadas, restos de cobre, molinos... siendo además un importante centro de yacimientos
de estaño. La riqueza mineral de estaño y oro (Boiro: Bo ouro), hizo establecerse una legión
romana en el castelo de Vitres, por donde discurría la calzada «per loca marítima», calzada
que tenía ramificaciones por todas las zonas costeras de Boiro, así existen todavía restos
en Cures, Bealo (Vialis) y Enseño. Esta discurría hasta Abanqueiro y Taragoña (Taragonio),
por donde se enviaban los minerales después de prepararlos en Castro (Cabo Cruz). Se crean
las primitivas colonias agrarias: Bancarius (Abanqueiro), Ferrarios (Ferreiros), Sispaón
(Cespón), esta última sería con el tiempo priorato de los monjes Bernardos del monasterio
de Sobrado, (siéndoles donada un fragmento de la tibia de San Vicente), conservándose en la
actualidad la casa y capilla del priorato, donde entonces se recaudaban las rentas.
Se instaura la feligresía de Boiro por el arzobispo Gelmírez en 1106, siendo considerada como
una de las tenencias (hoy c/Tenencia) del Cabildo Compostelano, que a su vez, como señor,
nombraba el juez ordinario del coto de Boiro. Se perfecciona la iglesia en 1605, por un
cantero de Noia, (Juan de Teira).
Será la más importante fortaleza de Boiro, la torre de Goiáns, destruida durante el siglo XV,
por las revueltas irmandiñas, que se revelaban contra el poder de la nobleza feudal. Esta
casa-torre pertenecía a los Fandiños y Mariños que tomaron por apellido el nombre de la aldea
donde se instalaron y fue reconstruida por domingo de Andrade con su aspecto actual. En el
siglo XVI, junto con la reconstrucción de Goiáns, se realizan nuevos pazos, que aunque
carecieran de poder militar, si tenían una gran influencia sobre las comunidades agrícolas
y pesqueras. Un ejemplo lo tenemos en el pazo de Agüeiros (Cespón), creado en 1585 por Gómez
Mosquera, que era señorío del coto de Abanqueiro y Cespón, donde tenía pertenencias.
Empiezan a existir en el siglo XVII grandes campañas de pesca de sardina que comienzan a
impulsar la importante industria del salazón, tal es el motivo del desarrollo de una pequeña
población pesquera, Cabo de Cruz, que en 1774, tenía censados veintidós barcos de pesca con
unas capturas de 4.000 millares de sardina al año. Esta población gracias al desarrollo
económico, pudo conseguir, a través de los años, su independencia de la feligresía de Santa
Baia de Boiro, creando su propia parroquia de "Santa María de la Natividad de Castro" (1921).
Así mismo existía un grupo privilegiado de personas, que consiguieron no realizar el servicio
militar obligatorio, siendo su única misión la de recolectar ostras para las fiestas de los
Austrias. Esta población era Abanqueiro, y les conllevó a ser los más prósperos de la zona
alta de la ría durante años, hasta que las ostras quedaron esquilmadas en 1875. Ya en el
siglo XI se leían en el "Chronicon Albeldense": "las ostras más celebres de España son las
de Mancario (Abanqueiro)", su producción era tal, que en el catastro del Marqués de la
Ensenada se registran 70 viveros que producían 17.700 reales de vellón.
Esta era la receta que se preparaba en Punta Ostreira: "Abiertas las ostras, se fríen en
aceite abundante, se prepara el escabeche formado de vino del país, vinagre de uva, ajo,
laurel, clavo, canela y sal".
En 1821 la comarca boirense consta de 3 Ayuntamientos: Boiro, Cespón y Cures. De la parroquia
de mayor población (Santa Baia de Boiro), se tomó el nombre del Ayuntamiento donde residía la
capitalidad municipal, donde además de la casa-Ayuntamiento se hallaban todas las demás
autoridades.
A principio de siglo el núcleo más poblado era Escarabote con 690 habitantes. Aún así la parroquia más
habitada era Boiro con 3680 habitantes (incluyendo Cabo de Cruz). La capitalidad municipal residía
en Cimadevila y tenía 155 habitantes, poseyendo Pesquería (Cabo de Cruz) la cantidad de 440 ha. Las
entidades-aldeas de la capital, (hoy absorbida) eran: Aducil, Aldea de Enriba, Cruceiro de
Bau, Tenencia... La calle de comunicación estaba rodeada de árboles. Poseía una escuela
nacional para niños y otra de niñas (los niños triplicaban la cantidad de asistencia de las
niñas). De fondas y posadas ejercían las tiendas de comestibles y tabernas. Existían sesenta
molinos en todo el ayuntamiento, además de uno movido a vapor y poseía además tres fábricas de
conservas y salazón. La vigilancia costera estaba encomendada a un puesto de carabineros
situado en la zona del Chazo. La luz eléctrica fue instalada en 1926. El presupuesto municipal
era de 58.000 pts.
Bibliografía:
HISTORIA Y VIDA DE LA RIA DE AROUSA de Manuel Fajardo Piñeiro.
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